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El abuso sexual infantil

Dos de las personas que más amo se acercaron a mi este año con una vaga idea de algo que les pasó y que involucró algún tipo de abuso sexual en la infancia. Ese recuerdo que solo el cuerpo memoriza pero no sabe cómo decir en palabras pero sí expresar, de que hay o hubo algo mal cuando estuvieron cerca de alguien. Dos de estas personas me tuvieron la confianza y el amor de decir, ¿me ves? ¿me crees?

Este año me di cuenta que de lo que todo mundo habla de lo que le pasa al primo, sobrino y compañero no esta exento de mi ni de mi entorno social, hay abuso, desgraciadamente, en todas partes. Soy mujer y persona, y fui niña así como mi hija hoy es una niña y desgraciadamente hay una maldad cabrona en el mundo, y hoy me toca protegerla y protegerme con garras.

Una de cada cuatro niñas sufre algún tipo de violencia sexual en su infancia y las cifras solo incrementarían si tomáramos en cuenta todas las niñas y niños y familias quienes no reportan al agresor.

Por miedo, por reputación, por comodidad o por cobardes. Lo único que tenemos de nuestros niños es su voz y/o su comportamiento (a gritos) cuando alguien (casi siempre muy cercano a ellos) les esta haciendo daño.

Mi trabajo es escuchar y decir TE VEO. Mi trabajo es protegerte y ponerme a tu lado apretarte la mano con todas mis fuerzas para que veas que no me voy a ir a ningún lado, que lo que te pasó es real y es doloroso y que una niña o niño debería de ser intocable.

No tienen idea todo laque he leído este año desde historias de miles de mujeres abusadas por familiares o por ‘amigos’ de la familia, hasta documentales donde los mismos depredadores dicen que lo más importante y lo único que tenemos que hacer los adultos es escuchar cuando nuestros hijos nos dicen que algo esta mal.

Este año por las malas aprendí que no hay circulo social o entorno donde nuestros niños y niñas estén completamente a salvo y he hecho mi misión de vida ayudar a resguardar y proteger a quienes no están seguros y que no pueden defenderse solos. Nuestra responsabilidad como sociedad es no solo proteger a nuestros chiquitos sino IMPEDIR que conductas así se puedan y vuelvan a repetir.

Sin importar quién sea. Sin importar cuan cercano sea, los niños y las niñas son INTOCABLES. Y permitirlo es hacer a la víctima sufrirlo dos veces. Esto que llegó a mi este año sigue siento una idea abstracta de mi papel en todo esto teniendo a estas dos personas que tanto amo tocadas por el abuso sexual infantil, pero lo que si se, es que ahora entiendo la importancia de tomar mis propias cartas en el asunto y tratar en la medida de mis posibilidades, que como sociedad y comunidad, hagamos más para detener a los abusadores, hagamos más para proteger a nuestros niños y hagamos más para hablar de esto y tener conversaciones donde hay espacio para abrazar y apoyar a quienes han sido sobrevivientes del abuso sexual infantil.

Que ya no sea un estigma, que ya no se calle y que ya no se diga en secreto; que quien fue abusado no sienta pena o vergüenza y que sepan que fueron víctimas y no cómplices de una persona que decidió infligir ese dolor y trauma, y que les fallamos como sociedad al no protegerlos, al no ver las señales, al ignorarlos y al voltear al otro lado.

Ahora que soy mamá y más que nunca, tengo los ojos BIEN ABIERTOS. Estoy poniendo atención en cada detalle porque es mi más grande responsabilidad: proteger a los míos y a los de todos. Le enseño a mi hija sobre lo que esta bien y lo que no y a estar en contacto con su cuerpo, a decirle a las partes del cuerpo por su nombre a cualquier edad y a no volver su sexualidad un estigma, Maya sabe que su cuerpo es suyo y que ella esta a cargo y que nuestro trabajo como mamá y dueña de su cuerpo es siempre protegerla ante todo.

Si todos abriéramos lo ojos, si todos tuviéramos esa empatía, si todos tomáramos acción, ganaríamos los buenos contra los malos; dejaríamos de normalizar o callar conductas que son simplemente INACEPTABLES y que matan el alma y La Paz de nuestros niños y niñas para toda la vida. Me uno a todas las mujeres que como yo, saben que la prioridad más grande es estar atentas, vigilantes y proteger con las garras. Me uno con mucho respeto, amor y solidaridad a todos y todas las que tuvieron que pasar por esto; les debemos mucho más y vamos a hacer más por ustedes y para acabar con el abuso.

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